DNV, la multinacional especializada en aseguramiento y gestión de riesgos, continúa consolidando su presencia en Sudamérica con una estrategia enfocada en el almacenamiento de energía, la expansión de la eólica y la integración de soluciones solares. 

Días atrás, la empresa reveló que proyecta un crecimiento del 35% en su número de contratos en Chile, pero también prevé una mayor presencia en otros países de Latinoamérica, respondiendo a la demanda creciente por tecnologías de transición energética. 

“En 2024 nos enfocamos en Chile como nuestro año de consolidación en baterías, pero no dejamos de mirar a Perú, Argentina y Uruguay”, sostuvo Mario Acevedo, Market Manager para el Cono Sur de DNV, en diálogo con Energía Estratégica

Chile ha sido un punto neurálgico para la compañía, donde ha sido requerida para realizar previsiones de precios y simulaciones de contratos con distribuidoras, con el objetivo de evaluar la viabilidad de los financiamientos y proyectos. A la par que destaca su Battery Scorecard, un reporte exclusivo para desarrolladores que permite evaluar el comportamiento técnico de las baterías y optimizar su implementación.

“Desde DNV buscamos traspasar nuestro conocimiento para acompañar al sector en proyección de precios, procurement y asesoría de riesgo”, subrayó Acevedo. 

En Argentina, la flexibilización impositiva abre nuevas oportunidades de negocio para DNV, que pone su foco en la tecnología eólica y en la recuperación de clientes estratégicos. 

“En dicho país actualmente nos enfocamos más en tecnología eólica. Estamos trabajando con los mayores players de Argentina en análisis de imprevistos; o mismo un estudio público con el gobierno de Buenos Aires sobre vehículos eléctricos”, explicó el Market Manager para el Cono Sur de la compañía. 

Perú, en cambio, representa un desafío particular, ya que su fuerte dependencia del gas natural complica al rápido avance de las energías renovables y sistemas BESS, aunque desde DNV han mantenido su apuesta en el país. 

“¿Cómo? Centrados netamente en estudios de recursos eólicos y solares, y también un poco de almacenamiento en temas de riesgo de instalación”, indicó el especialista. 

Brasil y Uruguay también forman parte del mapa de expansión de DNV. En el caso de Brasil, se observa una diferenciación por regiones: el norte del país está orientado a la energía solar, mientras que el sur apuesta por la eólica. 

“Estamos muy activos en energía en Brasil con nuestras oficinas de Río de Janeiro, Porto Alegre y Fortaleza abarcando los mercados de oil & gas y renovables, con quienes trabajamos de la mano en distintos proyectos. Chile y Brasil van siempre de la mano”, expresó Acevedo.

En tanto que en Uruguay, la compañía sigue de cerca las oportunidades de crecimiento, alineándose con los planes de descarbonización y transición energética del país, considerando los recientes llamados licitatorios públicos y que aún resta definirse los detalles de la política energética del gobierno entrante. 

2025: el año del almacenamiento energético

El almacenamiento energético se perfila como el gran protagonista del próximo año, posicionándose como una solución clave para mejorar la estabilidad del sistema eléctrico y evitar el curtailment en diferentes mercados de la región. 

“El 2024 fue el comienzo del storage y el 2025 será el año de su posicionamiento clave en toda Sudamérica. Por ejemplo, empresas que ya poseen parques solares, empezarán a instalar sus proyectos de storage a un lado o mismo stand alone; y desde DNV estamos preparados para poder acompañar esos segmentos y asumir los desafíos y oportunidades de mercado”, afirmó Acevedo. 

Desde DNV destacan que el almacenamiento no solo será esencial para la estabilidad de las redes eléctricas, sino que también permitirá ofrecer servicios complementarios como el grid-forming, una tecnología que actualmente depende de centrales más contaminantes. 

Hecho que “debiera mirarse con atención por parte de los gobiernos” y preparar políticas que incentiven el desarrollo de estas tecnologías.

Con una estrategia definida y un enfoque claro en almacenamiento, energía eólica y solar, DNV se consolida como un actor clave en la transformación energética de Sudamérica. Con Chile y Brasil como pilares estratégicos, Argentina impulsado por su flexibilización impositiva, y desafíos en Perú y Uruguay, la compañía se prepara para capitalizar las oportunidades del mercado. 

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