MSU Green Energy proyecta superar 1 GW de capacidad solar instalada en Argentina en los próximos tres años, con un crecimiento sostenido de su portafolio que ya incluye 230 MW en operación y 700 MW en distintas etapas de desarrollo. 

La compañía se apalanca en un modelo de negocios enfocado en la expansión territorial, el financiamiento internacional y la participación en marcos regulatorios que habiliten el crecimiento del sector, como el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI).

“El RIGI es un mecanismo adecuado para proyectos de gran escala. Exige que no haya una alteración del balance de divisas a nivel nacional, entonces todo lo que se importe tiene que tener una contraparte en financiamiento externo. Entonces el mecanismo es bastante apropiado para armar ese financiamiento”, afirmó Tomás Darmandrail, gerente de Desarrollo Corporativo de MSU Green Energy, durante el evento Future Energy Summit (FES) Argentina.

Bajo el RIGI, la compañía avanza con un parque solar de 330 MW en Catamarca, que ya tiene prioridad de despacho adjudicada. El proyecto demandará una inversión estimada de entre USD 270 y 280 millones, y se prevé que su construcción inicie en la segunda mitad de 2025. 

“El proyecto ya tiene un grado de avance técnico bastante importante, estamos cerrando la compra de equipamiento crítico y trabajando en la estructuración financiera del proyecto, una de las partes complejas”, detalló Darmandrail.

Además, el portafolio solar operativo de MSU Green Energy incluye Las Lomas (32 MW) en La Rioja, Pampa del Infierno (130 MW), Charata (28 MW) y Villa Ángela (40 MW) en Chaco. A estos se suman obras en ejecución en Sáenz Peña, Castelli, Ingeniero Juárez y Las Lomitas, como parte de una estrategia que distribuye la capacidad renovable entre las provincias de La Rioja, Chaco y Formosa. 

Por lo que la proyección es clara: completar 370 MW aproximadamente para el cierre del 2025 y superar 1 GW de capacidad fotovoltaica instalada en Argentina en el transcurso de los próximos tres años. 

Uno de los aspectos clave en este proceso es el acceso al financiamiento y el cambio de condiciones si se acomoda la macroeconomía nacional y se acomoda positivamente el mercado energético argentino. 

Tal es así que Darmandrail advirtió un cambio de condiciones en los últimos años, de financiamiento a tasas convenientes y plazos que cerraba la rentabilidad adecuada de los proyectos, a tener que buscar tasas de mercado en el exterior, lo que obliga a un rediseño en la estructuración financiera de cada parque.

No obstante, el contexto internacional parece comenzar a abrir nuevas puertas. “Vemos interés de organismos multilaterales o bancos internacionales que hasta hace poco no tenían a Argentina en la agenda. Estamos recibiendo más contacto de esas entidades”, aseguró. 

“También tímidamente se abre la posibilidad de que se financien proyectos sin balance corporativo por detrás, considerando que en Argentina no hay project finance hace ya varios años”, agregó durante el panel de debate denominado “La visión de las grandes energéticas en el actual contexto de mercado argentino”. 

En este punto, Darmandrail valoró los recientes lineamientos de la Secretaría de Energía para “normalizar” el Mercado Eléctrico Mayorista (MEM), aunque reparó sobre sus limitaciones, dada la importancia de comprender cómo se desarrollará su implementación, en especial en lo que respecta a la segmentación de la demanda. 

“El tema hacia adelante es ver cómo se acomodan los precios relativos y los mecanismos de incentivo, principalmente con la división de la demanda prioritaria y la demanda no prioritaria. Todavía falta una bajada importante de números para entender cuál es el impacto de estos lineamientos”, concluyó.

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